Gestoría para encontrar fuerzas

 

Zorimar Betancourt dedica su vida a educar sobre la donación de órganos, en memoria a Stefano, su hijo asesinado. La entrevista la reportera Taiyania Rosado. FOTO: Ilian Morales.

Por Taiyania K. Rosado Pagán  /  Buró 2018

La coordinadora de la Fundación Stefano, que promueve la donación de órganos, Zorimar Betancourt, busca que su organización sin fines de lucro ayude a personas de escasos recursos de un modo personal y material.

“Formar la fundación, al principio, fue porque queríamos tener un legado para Stefano, el quería ser dignatario, el quería cambiar el mundo”, explicó Betancourt en referencia al nacimiento de la fundación que lleva el nombre de su hijo Stefano fallecido, en junio de 2012.

Stefano Steenbakkers Betancourt perdió la vida a causa de un disparo en la cabeza que le propiciaron dos individuos mientras intentaban hacerle un “carjacking”, en Dorado. Luego de su fallecimiento, los órganos del joven de solo 17 años fueron donados, dándole vida a seis personas.

Inspirada por el deseo que tenía su hijo de aportar de manera positiva a la sociedad, Betancourt decidió crear una organización que no solo promoviera la donación de órganos, sino que hiciera disminuir la violencia en Puerto Rico para conseguir una “nueva cepa de puertorriqueños”.

Luego del huracán Irma, en conjunto con la escuela de su hijo y a través de donaciones, Betancourt visitó el aeropuerto Luis Muñoz Marín para hacer arteterapia con los niños que llegaban de las islas devastadas por la catástrofe.

Betancourt aseguró que este proyecto le dio un vuelco a la Fundación para replantearse y definir que más actividades con los niños eran fundamentales. En el verano, un equipo de 15 voluntarios de Fundación Stefano estuvieron en Barranquitas a lo largo de una semana con 35 niños maltratados, haciendo risoterapia, yoga y otras actividades que le dieron la oportunidad a los niños de olvidar sus realidades.

En las islas municipios de Vieques y Culebra, comenzarán el proyecto de Prevención y Violencia para darle a los padres y niños las herramientas para fomentar un hogar de amor y armonía.

Para Betancourt, la fundación le ha dado un motivo para continuar.

“Ayudar a otras personas, para mí, me ayuda a levantarme todos los días con un propósito y es ayudar a las personas que de verdad lo necesitan”, expresó.

“La escuelita de súper héroes” es un nuevo proyecto en desarrollo que trabaja Betancourt, con el que busca repetir las actividades del verano con los niños maltratados, pero esta vez alrededor de toda la Isla.

Fundación Stefano tiene un centro de acopio en San Patricio Plaza, donde reciben cualquier tipo de donación.   Betancourt hace un llamado a toda la ciudadanía a apoyar el movimiento y sus actividades.

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Rafael Matos
Rafael Matos

Director y diseñador de contenidos del Buró de noticias desde su creación en 2013.